Las autoridades de Tokio mantienen un operativo de alerta tras una serie de hechos delictivos registrados la noche del jueves y la madrugada del viernes, que incluyeron un robo millonario en la vía pública y dos intentos fallidos de asalto con gas pimienta en distintos puntos de la capital de Japón.
El incidente de mayor impacto ocurrió alrededor de las 21:30 horas del jueves en el distrito de Taito, donde tres individuos asaltaron a cinco personas que se identificaron como trabajadores del cambio de divisas y manejo de efectivo.
De acuerdo con información policial difundida por la cadena pública NHK, las víctimas se disponían a introducir tres maletines con aproximadamente 420 millones de yenes en un vehículo particular con destino a Hong Kong cuando fueron atacadas.
Durante el asalto, los agresores utilizaron gas pimienta contra al menos una de las víctimas, un ciudadano chino de aproximadamente 40 años. Entre los afectados también se encontraban otro ciudadano chino y tres japoneses, con edades que oscilan entre los 20 y 40 años. Los responsables lograron huir con el dinero y hasta el momento no han sido identificados.
Otros ataques se registran tras el robo
Minutos después, a unos 500 metros del lugar del robo, en las inmediaciones de la estación de tren de Okachimachi, un hombre de unos 50 años resultó herido tras ser arrollado por un vehículo que se dio a la fuga. La policía localizó posteriormente un monovolumen azul abandonado en la zona, el cual es investigado por su posible vínculo con estos hechos.
Horas más tarde, pasada la medianoche, tres individuos a bordo de un automóvil blanco intentaron asaltar a un joven de 20 años en el estacionamiento de la Terminal 3 del Aeropuerto de Haneda, sin éxito, luego de que la víctima lograra resguardarse en su vehículo.
Poco después, el mismo grupo habría intentado robar a un empleado de una casa de cambio que transportaba alrededor de 190 millones de yenes con destino a China. El trabajador sufrió lesiones en los ojos tras ser rociado con gas pimienta, aunque los agresores nuevamente huyeron sin conseguir el botín.
Aunque los sospechosos no han sido detenidos, la policía difundió la descripción preliminar de uno de ellos, señalado como un hombre de entre 20 y 30 años, de aproximadamente 1.70 metros de estatura y vestido con ropa oscura.
Las autoridades de Japón investigan la posible relación entre los tres incidentes, debido a la similitud en el modus operandi y a la cercanía temporal y geográfica de los hechos, mientras refuerzan las medidas de seguridad en la capital.
