Hacer obras con enfoque de género transforma la vida de las mujeres, aseguró esta mañana la diputada Fabiola Alanís. La inversión en infraestructura pensada en el género femenino se ha convertido en una de las políticas públicas más efectivas para mejorar la vida de las mujeres en Michoacán, aseguró la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado (JUCOPO).
Desde Morelia, la legisladora explicó que el Plan Michoacán prioriza obras de infraestructura social que impactan directamente en la vida cotidiana de las mujeres, al reducir tiempos de traslado, mejorar la seguridad y ampliar el acceso a derechos básicos como salud, educación y movilidad.
Infraestructura con enfoque de género en Michoacán
Fabiola Alanís destacó que el presupuesto estatal 2026 destina una proporción histórica de recursos a infraestructura con enfoque de género, incluyendo caminos, transporte público, servicios de agua potable, escuelas, centros de salud y espacios públicos seguros.
Este tipo de infraestructura, señaló, permite que las mujeres tengan mejores condiciones para estudiar, trabajar y cuidar a sus familias, especialmente en comunidades donde los servicios básicos han sido limitados durante años.
Plan Michoacán y reducción de desigualdades
La diputada subrayó que más del 50 por ciento de los hogares en Michoacán están encabezados o sostenidos económicamente por mujeres, por lo que invertir en infraestructura cercana y funcional reduce gastos, traslados largos y riesgos asociados a la movilidad.
En ese sentido, afirmó que el Plan Michoacán, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, consolida una visión de desarrollo que coloca a las personas en el centro y reconoce que no puede haber igualdad de género sin igualdad territorial.
Alanís enfatizó que al hacer obras con enfoque de género transforma la vida de las mujeres, además les ayuda a mejorar sus tiempos de traslado, seguridad y oportunidades.
“Cuando una obra pública llega a una comunidad, lo primero que cambia es la vida de las mujeres. Por eso decimos con claridad que la infraestructura también es una política de género”, concluyó.
