El Congreso del Estado de Michoacán aprobó una reforma que prohíbe al Poder Ejecutivo contratar deuda pública a largo plazo que exceda el tiempo de su propia administración, una decisión que marca un giro en el manejo financiero estatal.
La modificación fue avalada por la 76 Legislatura mediante cambios al artículo 44 de la Constitución local, estableciendo nuevas reglas bajo principios de responsabilidad hacendaria, sostenibilidad y transparencia.
Fin a la deuda que se heredaba entre gobiernos
El punto clave de la reforma es claro: ninguna administración estatal podrá dejar pasivos que deban pagar los gobiernos siguientes.
El decreto aprobado por el Congreso precisa que elevar estos criterios a rango constitucional evita comprometer participaciones futuras y obliga a que cada gobierno liquide las obligaciones que contrate.
Con ello, la deuda pública a largo plazo deja de ser una práctica recurrente que por años presionó las finanzas estatales.

¿Qué cambia con la nueva reforma?
Entre los efectos más relevantes:
- Se elimina el sobreendeudamiento transexenal.
- Se obliga a una planeación presupuestaria más eficiente.
- Se prioriza inversión con recursos propios.
- Solo se permitirán créditos de corto plazo pagaderos en el mismo periodo.
Esto fortalece las finanzas de Michoacán al impedir que pasivos sobrevivan a las administraciones que los generaron.
Ayuntamientos quedan fuera de la prohibición
La reforma establece que los municipios no estarán sujetos a esta restricción, aunque deberán mantener sus esquemas de financiamiento bajo lineamientos de responsabilidad financiera.
El dictamen será enviado a los ayuntamientos y concejos municipales de Michoacán para su validación constitucional, mientras el Congreso tendrá hasta 180 días para armonizar el marco legal estatal.
