La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma que amplía la definición del delito de abuso sexual y establece que el silencio, la pasividad o la falta de resistencia física no constituyen consentimiento.
Con 431 votos, se modificaron los artículos 260 y 266 Bis del Código Penal Federal. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, será enviada al Ejecutivo para su promulgación.
La reforma precisa que comete abuso sexual quien, sin consentimiento, realice actos de naturaleza sexual como tocamientos, roces o exhibiciones, en espacios públicos o privados. Tampoco habrá consentimiento válido cuando medie violencia, intimidación, engaño, abuso de confianza o vulnerabilidad.
Las penas irán de tres a siete años de prisión y los condenados deberán asistir a talleres reeducativos con perspectiva de género o prestar servicio social.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, una de cada cinco mexicanas ha vivido violencia en espacios públicos y el 92% de los casos no se denuncia.
