Un grupo de niñas y niños de primaria del Estado de México desarrolló un robot acuático capaz de detectar posibles vestigios arqueológicos bajo el agua, un proyecto que ya comenzó a ser utilizado en pruebas vinculadas con especialistas del INAH.
El prototipo fue creado por estudiantes de quinto y sexto grado de la Escuela Primaria “Profesor Santos Cárdenas”, en Almoloya del Río, dentro de programas STEM impulsados por Fundación RobotiX.
El robot fue creado por estudiantes de entre 9 y 11 años
El equipo escolar, conocido como “Ajolotitos”, está integrado por seis niñas y cuatro niños que trabajaron durante alrededor de ocho meses junto con docentes, madres y padres de familia.
El robot, llamado “Arqus”, fue diseñado con impresión 3D y equipado con sensores ultrasónicos, motor acuático y un sistema capaz de detectar anomalías o figuras geométricas bajo el agua.
Ya detectó vestigios reales en una laguna
Durante pruebas realizadas en la Laguna de Chignahuapan, el prototipo logró identificar piezas y estructuras sumergidas que posteriormente fueron registradas para investigación especializada.
El proyecto recibió orientación de especialistas del INAH, IPN, UNAM y la Escuela Nacional de Antropología e Historia.
De acuerdo con docentes involucrados, el objetivo es ayudar a localizar posibles restos arqueológicos de manera más segura y económica para arqueólogos y buzos.
El robot ya busca obtener una patente
Actualmente, “Arqus” se encuentra en proceso de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) a nombre del club escolar “Ajolotitos”.
Especialistas consideran que una versión más avanzada podría desarrollarse con costos mucho menores a los equipos especializados utilizados actualmente en arqueología subacuática.
