Morena ya tiene nueva dirigencia. Tras la reunión nacional realizada este domingo en el World Trade Center de la capital, Ariadna Montiel fue elegida como la nueva líder nacional del partido.
El encuentro se llevó a cabo desde las primeras horas del día, con la llegada de consejeros, militantes y figuras clave del movimiento, en medio de un contexto político marcado por tensiones recientes en el país.
Una elección en medio de presión interna
La designación de Montiel ocurre en un momento en el que la militancia exigía mayor apertura en los procesos internos.
Durante la jornada, integrantes del partido plantearon la necesidad de evitar el “dedazo” y garantizar condiciones de piso parejo en futuras candidaturas.
También se pidió que quienes aspiren a cargos públicos se separen de sus funciones para no tener ventajas frente a otros perfiles.
Demandas desde la base de Morena
Militantes señalaron que el partido necesita regresar al trabajo territorial y escuchar más a las colonias.
“El partido goza de una capacidad de movilización inedita… no basta ganar elecciones, hay que mostrar que Morena llega como el movimiento político que cambió al país; venimos de la lucha de hombres y mujeres que caminaron y tocaron puertas”, expresaron durante el encuentro.
Además, se planteó la importancia de fortalecer los comités seccionales y transparentar los procesos rumbo a las próximas elecciones.
Reorganización rumbo a 2027
La llegada de Ariadna Montiel se da como parte de una reestructuración interna del partido, con miras al proceso electoral de 2027.
En paralelo, se definieron otros cargos dentro de la estructura, como el nombramiento de perfiles en áreas clave de operación política y administrativa.
El contexto político que rodea la decisión
La reunión también estuvo marcada por el entorno nacional, particularmente por la crisis política en Sinaloa tras la licencia del gobernador Rubén Rocha Moya.
Este escenario elevó la presión sobre Morena para mostrar unidad y control interno.
Lo que sigue para Morena
Con la nueva dirigencia, el partido inicia una nueva etapa enfocada en la reorganización, el fortalecimiento territorial y la definición de reglas internas rumbo a la selección de candidaturas.
La expectativa ahora se centra en cómo Ariadna Montiel conducirá el partido en un periodo clave para su futuro político.
